¿Qué puede indicar una mala circulación de la sangre?

¿Qué puede indicar una mala circulación de la sangre?

El buen funcionamiento del cuerpo es posible debido a la circulación de la sangre que suministra los nutrientes a través de un sistema cerrado a todas las células de nuestro cuerpo. Los trastornos circulatorios pueden llevar a consecuencias muy peligrosas para la salud.

La llamada circulación débil o pobre, es característica sobre todo para las personas mayores, pero a veces también a los jóvenes. Los síntomas más comunes de la mala circulación de la sangre es frío en los pies o las manos hinchadas y, entumecimiento en las extremidades, venas varicosas, la presión arterial demasiado baja o demasiado alta, desmayos, dolor de cabeza, mareos, palpitaciones, fatiga excesiva, palidez y la piel seca. Naturalmente pies o las manos frías o entumecimiento temporal de las extremidades no necesitan ser un síntoma de alguna enfermedad grave. Este hecho puede ser el resultado de la hipoxia temporal de aquellos partes del cuerpo alejadas del central de la sistema o sea del corazón, causadas, por ejemplo, la falta de ejercicio o de ser dejado por mucho tiempo en una posición. Sin embargo, si se repiten este tipo de síntomas, y, además, no podemos encontrar una razón racional, hay que ir al médico.

Una de las primeras respuestas a la pregunta acerca de la causa de los trastornos circulatorios es la aterosclerosis, que es un proceso inflamatorio crónico que implica vasoconstricción debido al depósito de colesterol en las paredes. En relación con el desarrollo de placas ateroscleróticas en la sangre no puede fluir libremente a través de los vasos sanguíneos. El desarrollo de la aterosclerosis puede ser causada por la obesidad, falta de ejercicio, la diabetes, la hipertensión, fumar cigarrillos. Como resultado de las lesiones ateroscleróticas en las extremidades inferiores pueden causar una enfermedad grave y líder extremidad isquémica crónica, por ejemplo, trombosis, o incluso necrosis. La mala circulación también puede deberse a problemas de tiroides, problemas renales, anemia y ser el resultado de una mala dieta o problemas con la columna vertebral.