Las amígdalas - ¿hay que sacarlas?

Las amígdalas - ¿hay que sacarlas?

Por una parte, juegan un papel importante en nuestro sistema inmunológico, por otra parte sus infecciones causan muchas enfermedades. ¿Es necesario sacarlas?

Amígdalas y adenoides son agrupaciones de tejido linfoide, se encuentran al comienzo de los sistemas respiratorio y digestivo. Debido a su ubicación desempeñan una función inmunológica importante, produciendo antígenos responsables de los anticuerpos que defienden al organismo contra el ataque microbiano.

Aunque su papel disminuye con la edad y en los adolescentes y mayores de edad se puede quitarlos sin inmunodeficiencia (incluso la adenoides desaparece espontáneamente con la edad), en el caso de los niños antes de la pubertad, su función tiene mucha importancia.

Y es entonces cuando los pacientes jóvenes tienen más probabilidades de sufrir de varias infecciones. Entonces las amígdalas crecen, y es un síntoma natural, debido a la mayor producción de anticuerpos. El problema viene cuando, después de recuperarse,su tamaño no vuelve a la normalidad. Existen dificultades para tragar los alimentos. La adenoides hipertrófica puede hacer que sea imposible respirar por la nariz y también obstruirse la trompa de Eustaquio. Su ventilación inadecuada provoca la acumulación de líquido, lo que puede resultar en la pérdida del oído o inflamación del oído medio. Un síntoma común de tal crecimiento excesivo también es el ronquido - la eliminación de las amígadalas es necesaria ya que puede causar la apnea y cambios pulmonares.

Incluso mientras se mantiene el tamaño normal de las amígdalas pueden causar inflamación. Entonces son porosas y ya no protegen el organismo, e incluso construyen una amenaza, porque en los intersticios se acumulan las bacterias liberadas al torrente sanguíneo. Aparte de la dificultad en tragar y la recurrencia frecuente de la angina, se puede desarrollar una inflamación de los senos nasales y de la laringe. Las complicaciones de anginas es otro problema grave asociado con la formación de absceso periamigdalino - tumor lleno de pus alrededor de la úvula, causando dolor de la garganta y trismo grave. Después de limpiar la incisión y drenaje de abscesos (a veces varias veces) las amígdalas deberán extirparse.

Si tu médico no detecta la inflamación, es suficiente socavarlos. La eliminación completa no se realiza de forma profiláctica. El procedimiento en sí es relativamente fácil y se ejecuta bajo anestesia total.