La casa antialérgica

La casa antialérgica

El constante aumento de los casos de alergia, asma y otros trastornos relacionados (rinitis, conjuntivitis, dermatitis… ) es un fenómeno inquietante en los países desarrollados. Para las personas que lo padecen, es importante conocer cuales son los factores que dentro del hogar pueden contribuir a d

La alergia es un fenómeno por el cual nuestro sistema inmunitario reacciona de manera desproporcionada ante estímulos inofensivos (polvo, polen, pelo de gato…). Sustancias alérgenas son aquellas cuya inhalación, contacto o ingestión producen una respuesta de nuestro sistema inmunitario acompańada de síntomas molestos como inflamación de mucosas, congestión nasal, aumento de las secreciones, picor nasal, conjuntivitis…

La exposición a alérgenos dentro de la vivienda

Los principales alérgenos en la vivienda son:

Los ácaros
Las cucarachas
Las mascotas
Los mohos
No afectan a todas las personas por igual. Debe existir previamente una base alérgica para que se produzca una reacción. Pero estos agentes agudizan el problema porque contribuyen a desencadenar las crisis agudas.

Acaros
Es el parásito más abundante en el hogar. Se alimenta de escamas de piel humana, esporas de moho, polen, escamas de insectos. Por tanto, están por todas partes: un solo gramo de polvo puede contener hasta 1.000 ácaros. Por lo que se refiere a la alergia, el problema no son los ácaros, sino las proteínas de sus desechos fecales. Una cama normal contiene más de 10.000 ácaros y más de dos millones de sus gránulos fecales, parte de los cuales quedan suspendidos en el aire al menor movimiento nuestro

Proliferan allí donde se acumula el polvo: moquetas, alfombras, tapicerías, cortinas, ropa de cama, estanterías… Constituyen un verdadero problema en aquellos lugares que nunca pueden llegar a limpiarse bien: moquetas, alfombras, tapicerías, cortinas …

Por lo que se refiere a los muebles, son problemáticos los que impiden una correcta limpieza por debajo (camas con arcón, camas-nido, sofás bajos, etc.), las estanterías abiertas, los muebles altos que no llegan al techo (acumulan polvo en la parte superior)

Medidas preventivas

 

o Control de posibles “nidos” de polvo (moquetas, tapicerías, cortinas, muebles… )

o Sustituir las moquetas por suelo de madera o baldosa. Reducir al máximo las alfombras especialmente de lana. Sólo las de algodón permiten ser lavadas a una temperatura suficiente (56ş)

o Existen fundas antiácaros para edredones, almohadas y fundas de colchón.

o El tipo de cabecero es importante para los alérgicos, siendo en este caso mejor los cabeceros de madera, metálicos, etc. que tapizados.

o Los sofás que no acumulan polvo son los tapizados en piel o vinilo. Otra alternativa son las fundas de algodón, que pueden retirarse y lavarse cada cierto tiempo.

o La temperatura ideal para la proliferación de los ácaros son 25ş. Poner el termostato de la calefacción a una temperatura de 19-20ş no sólo reduce la factura del gas, sino que disminuye su ritmo de reproducción.

o La humedad favorece el crecimiento de los ácaros (y de los mohos): El grado de humedad de su casa no debe sobrepasar el 50% de humedad relativa del aire.

o Higiene. Los ácaros mueren a una temperatura de 56ş. Pero para poder lavar la ropa de cama, cortinas, etc. a esa temperatura, es preciso que sean de tejido natural (algodón).

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